Month: marzo 2016 (page 1 of 2)

Directorio de artículos

  1. DiCaprio se merece nuestro respeto, pero no por haber ganado un Oscar. http://goo.gl/2lsP1N
  2. Escuchad la música que os guste. Sin más. http://goo.gl/MgfrRB
  3. 50 cosas que pueden ayudar a acabar con el machismo y el maltrato. http://goo.gl/DLEq3Q
  4. Hoy hablo de música. Hoy hablo de MUSE. http://goo.gl/5oQwcl
  5. Descubriendo creadores: Javier Muñiz. Youtuber, escritor y formado. http://goo.gl/VocI6J
  6. Esas personas que no saben transmitir con sus mensajes de texto (Profesor enfurecido) http://goo.gl/u836f6
  7. Musicoescritura: Historias de amor con Ed Sheeran. http://goo.gl/aT5i6a
  8. Iniciativa literaria a favor de los animales. http://goo.gl/Tbbxdi
  9. No puedo conseguir los trabajos que me gustaría, pero sí puedo imaginarme cómo serían. http://goo.gl/9PzPfM
  10. Hoy me imagino que trabajo para Helados Nestlé. http://goo.gl/KZKLty
  11. Hoy me imagino que soy un Psicopedagogo Audiovisual asociado a YouTube. http://goo.gl/sU9FM4
  12. Hoy me imagino que soy el primer escritor patrocinado por Red Bull. http://goo.gl/u3uq6C
  13. Hoy me imagino trabajando como escritor creativo para Just Eat. http://goo.gl/T8KeSK
  14. Hoy me imagino que trabajo como guionista para YouTubers. http://goo.gl/5dGnLc

5/15: Quinto día. Hoy me imagino que trabajo como guionista para YouTubers.

Durante los últimos años me dijeron que mis ideas eran pura fantasía y que no podría conseguir trabajo. Pero nadie puede impedir que me imagine como sería, ¿no? 😀

Pues eso es lo que vamos a hacer. Durante 15 días escribiré mis experiencias ficticias en mis trabajos soñados. Un trabajo diferente cada día.

Quinto día. Ayer me imaginé  que era escritor creativo para Just Eat. Hoy me invento un trabajo: guionista para YouTubers.

Es obvio que este trabajo solo podría ser viable con los YouTubers más famosos. Pero bueno, esta es mi imaginación y hago lo que quiero. En mi mente funciona todo.

YouTube es un océano. Y como bien sabréis, los océanos están llenos de cosas maravillosas, pero también de mucha mugre. En sus aguas puedes ver desde corales marinos hasta residuos radioactivos rodeados de chatarra. Lo bueno es que si navegas con cuidado siempre te encuentras con canales que merecen la pena.

Hoy trabajaré como guionista para Carles Caparrós, más conocido como Korah.

El trabajo de un guionista para YouTubers surge de una necesidad primaria para estos: si quieren permanecer, necesitan constancia. Y todos sabemos que no hay cosa que más cueste en la vida que ser constante. Pero para eso estoy aquí.

El canal de Korah es un canal híbrido. Si me preguntan, lo dividiría en tres secciones: doblajes, reflexiones y deporte. No es casualidad que yo trabaje en esta “empresa”, habiendo otras mucho más “grandes y beneficiosas”. Elegí trabajar aquí porque es un canal que me gusta. Por tres razones:

  1. Aparte de partirte el pecho con sus “Doblando Virales” o de motivarte a hacer ejercicio, Korah te habla de temas que pocos YouTubers tratan. Sentimientos, reflexiones, pensamientos y sensaciones. Cosas interesantes, aunque interesen a pocos. Entiendo que para algunos resulten un coñazo que no viene a cuento. Pero para mí son como respirar un poco de aire puro entre tanta polución audiovisual.
  2. Korah hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Ni metadatos, ni audiencias, ni SEO, ni CPM, ni leches. Trabaja a su manera. Es libre y le va bien así. Y eso me gusta.
  3. Para Korah YouTube es un medio, no un fin. Esto es importante. Muy importante. Yo tampoco trabajo aquí porque mi sueño sea ser guionista para Youtubers. Me gusta y lo disfruto, pero he venido a experimentar y a conocer gente. YouTube es un trayecto sin un destino predefinido. Te lo vas a pasar bien y conocerás nuevos caminos y personas. Pero no estás aquí para caminar toda la vida. Algún día saldrás de la carretera. Y cuando salgas, es importante que no te quedes en la cuneta.

El caso es que el tiempo ha avanzado y Korah cada vez saca más frutos de su canal de YouTube. Pero le jode no tener un hueco para la gente que en cierto modo ha convertido sus semillas en frutos: aquellos y aquellas que lo siguen.

Cuando está agobiado y no tiene tiempo para pensar, contacta conmigo. Yo le paso una batería de ideas y discutimos cuáles son las más interesantes. Quizá le interese que hagamos un guión de doblaje para un vídeo que se está volviendo viral. Quizá le resulte más interesante que hablemos sobre los beneficios a nivel lumbar que aporta el Curling. O quizá solo quiera hablar de un tema y reflexionar un poco.

El caso de hoy es este último. Llega el domingo y no hay nada preparado. Así que hemos decidido hablar de un tema relativamente interesante. Una patología que está surgiendo con la popularización de Youtube. La denominada:

“Pseudoamistad youtubeana”

Desde hace unos años se está produciendo un fenómeno un tanto interesante. YouTube sirve en cierto modo como un sucedáneo de las redes sociales. Miles de personas se ponen diferentes YouTubers y pasan las tardes. Dado que suben vídeos a diario o casi a diario, la relación es constante. Poco a poco se convierte en sus amigos. Y en cierto modo es entendible que así los consideren. Son demasiadas horas, risas y experiencias juntos. Si no fuera porque no están juntos.

La interacción es únicamente unidireccional, pero muchos seguidores no tienen esa concepción. No logran verlo. Si algún día tuvieran a su lado a alguno de estos YouTubers, le hablarían como a un amigo de toda la vida. Le abrazarían y se tomarían confianzas. Seguro que entendéis de qué estamos hablando.

Sin profundizar demasiado en el tema, os explico la escaleta básica que hemos ideado para el vídeo.

Escaleta

  1. Saludo y variedades/gilipolleces de rigor.
  2. Introducción del tema: Youtube y la pseudoamistad. (Abordarlo de una forma distendida, pero adquiriendo la seriedad necesaria de forma progresiva)
  3. ¿Qué personas y qué edades son más vulnerables? (Apartamos a Ramiro y a Elvira siete veces del plano)
  4. ¿Provocan todos los canales esta falsa sensación de amistad e interacción?
  5. ¿Qué coño nos pasa en la cabeza para que esto ocurra? (Acercamiento a nivel de psicología social)
  6. ¿Cómo podemos solucionarlo?
  7. Conclusiones finales y despedida.
  8. Entrenamos 5 horas y media de MMA

Esta sería la idea. Obviamente no puedo poner aquí el desarrollo completo, porque si no el vídeo del domingo no tendría ninguna gracia para vosotros 😀

Me llamo Samuel Vargas, alias Dandumn, y hoy me he imaginado que trabajo como guionista para YouTubers.

Me he marcado la del partner, vamos.

 

 

 

 

4/15: Cuarto día. Hoy me imagino trabajando como escritor creativo para Just Eat.

Durante los últimos años me dijeron que mis ideas eran pura fantasía y que no podría conseguir trabajo. Pero nadie puede impedir que me imagine como sería, ¿no? 😀

Pues eso es lo que vamos a hacer. Durante 15 días escribiré mis experiencias ficticias en mis trabajos soñados. Un trabajo diferente cada día.

Cuarto día. Hoy me imagino que trabajo como escritor creativo/copywriter para Just-Eat España.

Just Eat es una empresa que mi mente asocia con alegría. Es automático. Veo ese logo y vienen a mi cabeza centenares de pequeños momentos de felicidad. Nadie está triste mientras pide comida a domicilio. Es una especie de tratamiento de choque contra la depresión. Cura todos los males.

Comencé a trabajar para ellos después de que sus ojeadores vieran que tengo cierta facilidad para la escritura gastronómica. Supongo que es por ser gallego. Aquí no comemos. Aquí COMEMOS. Y además, la mayor parte de la socialización de los gallegos y gallegas gira en torno a la comida. Es nuestro punto de reunión. Nuestra excusa.

Churrasco, pulpo, percebes, marisco, empanadas, Estrellas, vermús, queimada… No son alimentos sin más. Son elementos de reunión y cohesión social. Navidades, magostos, carnavales, fiestas patronales. Todo gira alrededor de la comida.

Mi visión de Just Eat agrupa todos estos sentimientos, pero adaptado a los nuevos tiempos. Solo tienes que cambiar el churrasco por kebabs y las empanadas por pizza. Pero es lo mismo: buscar una excusa para no hacer de comer y disfrutar con tu gente. Pero en vez de ir á Feira do Pulpo de O Carballiño, estamos en casa  y decidimos tramar un plan:

-¿Y si pedimos comida?

Vaya frase más ilusionante. Da igual que te apetezca ese grandioso döner de tu restaurante favorito. Ese kebab que ni siquiera sabes cómo empezar a comer. Lo llenas de deliciosas salsas por todos lados. Que rebose bien. Y mientras lo comes te embadurnas las manos y la boca, pero a nadie le importa. Es un momento único y no estás para preocuparte por las apariencias. Solo necesitas tener paciencia con toda la comida que se está cayendo. La recoges y la vuelves a meter en su sitio. Y… ¡ñam!, para el lugar que le corresponde. Ese trozo de carne no tuvo tiempo a sufrir en la fría porcelana de tu plato. Ya está en casa.

Quizá tu boca también comience a salivar mientras piensas en una pizza recién hecha.

Imagina ese momento en el que tienes la caja con su correspondiente pizza encima de tus rodillas, pero no puedes abrirla porque falta gente. Notas en las piernas el calor que emite esa maravilla circular. Casi puedes degustar su sabor mediante el olor. Huele a jamón, a bacon y a queso. Mucho queso. Te imaginas como el queso se funde y da una cohesión perfecta de la mezcla. Incluso puedes llegar a intuir la crujiente cremosidad que provocará el contraste con la masa de la pizza. Maravilloso.

La comida no es solo comida. La comida es amistad, ilusión y felicidad.

Quizá pienses que me he ido por las ramas y no te he contado mi trabajo. Pero no es así. Just Eat me ha contratado como copywriter y mi misión es trasladar sensaciones, recuerdos y emociones a través de las palabras, con la comida como eje principal.

Y eso es exactamente lo que he hecho.

Me llamo Samuel Vargas, alias Dandumn, y hoy me he imaginado trabajando como copywriter para Just-Eat.

Buen provecho 😀

 

 

3/15: Tercer día. Hoy me imagino que soy el primer escritor patrocinado por Red Bull.

Durante los últimos años me dijeron que mis ideas eran pura fantasía y que no podría conseguir trabajo. Pero nadie puede impedir que me imagine como sería, ¿no? ?

Pues eso es lo que vamos a hacer. Durante 15 días escribiré mis experiencias ficticias en mis trabajos soñados. Un trabajo diferente cada día.

Tercer día de esta serie de artículos. Hoy me imagino que trabajo como escritor bajo el sponsor de Red Bull. El término de escritor me viene grande, pero bueno. No pasa nada.

Red Bull siempre ha apostado por el espectáculo, el talento y la aventura. Y a día de hoy está explorando nuevos campos, como son los e-sports. Hace un par de meses comenzó a patrocinar a dos de mis jugadores favoritos de League of Legends: xPeke y Bjergsen.

Así que, ¿por qué no exploramos un poco más y vemos cómo funcionaría Red Bull junto a escritores?

Quizá no seamos atletas, pero…

¿Podéis decirme algo más intenso que leer a George RR Martin con una lata de Red Bull? Porque os aseguro que en algunas páginas os subirán más las pulsaciones que haciendo escalada.

¿Hay una comunidad que pueda necesitar más la cafeína que un grupo de lectores hardcore? Porque sé de gente que lee hasta que le arden las pestañas.

¿Se os ocurre una persona más intrépida que aquella que busca con ansia una nueva novela que leer, un nuevo mundo que explorar o nuevas historias que conocer? No todo aventurero tiene necesariamente que sudar.

Al final decidí imaginarme que les escribía a los responsables de Red Bull España, e incluso dentro de mi imaginación no les gustó la idea. Pero en mi mente mando yo. Así que, desde el día de hoy soy un escritor patrocinado por Red Bull. Y también trabajo con ellos de forma regular.

Mi trabajo consiste en una suma de tareas:

  1. Por un lado está mi labor como escritor de fantasía. Gracias al apoyo de Redbull puedo continuar escribiendo la saga Leyendas y Elementos sin la preocupación de dormir en la calle. De no ser por ellos habría tardado mucho más tiempo. Ahora, puedo tener listo el segundo tomo en el año 2016.
  2. Por otro lado está mi labor como asesor creativo para Red Bull. Participo en los brainstorming del equipo de marketing y ayudo en la creación y redacción de ideas, contenidos y estrategias. Soy una especie de graduado en brainstorming. Un día me llamaron “metralleta de ideas”. Lo bueno es que tengo muchas. Lo malo es que necesito gente con experiencia en el sector que sepa filtrar y escoger las mejores.
  3. Y por último está la revisión y asesoramiento de todo tipo de texto escrito (Web, redes sociales, anuncios, documentos corporativos). La sociedad tiene una concepción general de que cada vez se lee menos. Pero la verdad es que no, cada vez se lee más. Facebook, Whatsapp y Twitter han cambiado las formas de comunicarse de la población mundial. Estamos hiperconectados mediante la escritura. Todos los días de la semana y a cualquier hora.

Es demasiado importante que todo texto proveniente por parte de Red Bull haya sido reflexionado y analizado con mesura. Una mala publicación de Facebook, un tuit a destiempo o un mal uso del copywriting en la web, puede afectar a la imagen de la marca de forma negativa. Hay mucho que revisar y reflexionar.

Pensar, hablar, escribir, revisar, actualizar y volver a empezar. No me importa trabajar todo el día y toda la noche. Lo bueno es que me han enviado la típica nevera azulada de Red Bull y puedo recargar energías.

¿Sabéis cuando una lata está a la temperatura idónea y le comienzan a caer unas gotitas por el lateral? Eso es que está en su punto, lista para refrescarnos el gaznate.  ¿Y el sonido? Me encanta el sonido que hace una lata al abrirse. Desde siempre he preferido latas que botellas. Y ya no digamos el burbujeo en la garganta después del primer sorbo. Maravilloso.

Además, el Red Bull me sabe a relajación post examen. A largas noches jugando en una LAN Party con mis amigos y amigas. A pequeños sorbos de recuerdos y felicidad.

Me llamo Samuel Vargas, alias Dandumn, y hoy me he imaginado trabajando como Escritor y Copywriter bajo el sponsor de Red Bull.

Hasta mañana 😀

2/15: Segundo día. Hoy me imagino que soy un Psicopedagogo Audiovisual asociado a YouTube.

Durante los últimos años me dijeron que mis ideas eran pura fantasía y que no podría conseguir trabajo. Pero nadie puede impedir que me imagine como sería, ¿no? 😀

Pues eso es lo que vamos a hacer. Durante 15 días escribiré mis experiencias ficticias en mis trabajos soñados. Un trabajo diferente cada día.

Este es el segundo día. Ayer fui Copywriter y Asesor Creativo para Helados Nestlé. Hoy me imagino que trabajo como Psicopedagogo Audiovisual asociado a YouTube.

Un psicopedagogo audiovisual es un puesto de trabajo que me he inventado. Tras haber visto medio YouTube entendí que esta plataforma podía ser una herramienta capaz de cambiar vidas. Hay un vídeo para cada persona. Un vídeo para cada situación.

La idea se basa en que cualquier persona con algún tipo de problema psicológico (depresión, problemas de autoestima, desánimo/decaimiento) se ponga en contacto conmigo. Esa persona me contará cuál es su historia pasada, su situación actual y sus perspectivas de futuro. Charlaríamos sobre sus sensaciones, sentimientos y contradicciones. Y luego hablaríamos de sus gustos: música, cine, series, videojuegos, etc.

En función de toda la información que recoja, podré hacerme a la idea de qué le está ocurriendo a esta persona. El diagnóstico clínico a mí no me convence. Las etiquetas y clasificaciones mejor para las frutas.

Le expuse la idea a los directivos de YouTube España y decidieron hacer un proyecto experimental conmigo. Y hoy, 27 de marzo de 2016, tengo a mi primer paciente.

Trabajo en las oficinas de YouTube España, pero ella prefirió hablar conmigo por chat. Ni siquiera quiso charlar por Skype. Y en cierto modo es entendible. El texto escrito aporta un colchón de comodidad, seguridad y control a la persona.

Mi primera paciente se llama Laura, es Madrid y tiene 23 años. Está trabajando como enfermera y vive con sus padres. Al parecer ha tenido una infancia y adolescencia muy feliz, pero esta época de su vida está siendo la peor. Y no sabe por qué.

Seguimos charlando y descubrimos un punto de inflexión. Hace tres años lo dejó con su novia y desde aquella no ha vuelto a sentir lo mismo por otra persona. Ha estado con otras chicas e incluso con algún chico, pero ninguno le ha aportado lo mismo.

La conversación se vuelve casi un monólogo por su parte. Yo me limito a guiarla con frases cortas y preguntas clave. Es muy fácil trabajar con ella. Parece que no ha tenido a nadie con quien hablar de forma sincera desde hace mucho tiempo.

Tras una hora escribiéndonos, nos despedimos. Releo toda la conversación, anotó los datos más relevantes y reflexiono durante otra hora.

Veo en Laura tres problemas fundamentales. No encuentro nada grave, pero están lastrando su felicidad. Y eso no puede permitirse.

El primer problema reside en que una relación sentimental la ha dejado demasiado marcada. No logra superar el recuerdo e intenta buscar las mismas sensaciones del pasado en nuevas personas. Pero esto no es factible. Cada persona es diferente y cada persona aporta situaciones y sentimientos únicos.

Lo bueno es que ya tengo en mi base de datos un vídeo muy bueno para reflexionar sobre este tema. Es de Korah, un youtuber español y le servirá para entender por qué debe dejar de intentar emular aquellas sensaciones y buscar otras nuevas.

El segundo problema de Laura se basa en un choque de su vida profesional con su vida personal. Trabaja de enfermera, usualmente en una planta de oncología. Las experiencias que está viviendo en su trabajo le afectan fuera del horario laboral. No logra desconectarse.

Me llevó bastante tiempo encontrar una forma de abordar este tema. Al final decidí intentar una cosa:

Cada vez que Laura salga del trabajo, tiene que ponerse una canción mientras conduce hacia casa. Siempre la misma, hasta que se convierta en una rutina. Tiene tres minutos de canción para liberarse y respirar. Y una vez termine la canción, es libre. Esos últimos acordes harán olvidar su dolor.

Quizá el primer día no funcione. Pero tras hacerlo diez veces, su mente asociará  esa canción con el final de su jornada laboral. Y le dará la bienvenida a su jornada personal.

Y además, nadie puede seguir amargado mientras escucha Best Day of My Life, de American Authors. Podéis ver el videoclip aquí:

Y el tercer y último problema de Laura deriva de la concepción de la vida que se tiene en Occidente. Laura cree que su vida está siendo insípida y plana. Ha dejado abandonados sus sueños de la adolescencia y es algo de lo que se arrepiente, aunque solo a medias. Tenía un talento para el patinaje artístico, pero en el fondo no le gustaba. Los interminables entrenamientos, la tensión antes de cada prueba, la exigencia de la competición… era demasiado. Laura decidió dejarlo y mucha gente de su entorno todavía se lo reprocha hoy en día. “Con lo que podías haber sido…” le dicen.

Pues no, no es así. Es importante conocer otras formas de ver la vida. A veces está bien pensar un poco en quiénes somos y qué es lo que queremos. Conocernos y tomar decisiones.

Mirad este vídeo de Odín Dupeyrón. No solo Laura tiene que ver este vídeo. Todo el mundo debería.

Me llamo Samuel Vargas, alias Dandumn, y hoy me he imaginado trabajando como Psicopedagogo Audiovisual asociado a YouTube.

De algo tenían que servir tantas horas viendo vídeos 😀

 

1/15: Primer día. Hoy me imagino que trabajo para Helados Nestlé.

Durante los últimos años me dijeron que mis ideas eran pura fantasía y que no podría conseguir trabajo. Pero nadie puede impedir que me imagine como sería, ¿no? 😀

Pues eso es lo que vamos a hacer. Durante 15 días escribiré mis experiencias ficticias en mis trabajos soñados. Un trabajo diferente cada día.

Comienzo esta serie de artículos imaginando que trabajo para Nestlé Helados.

Cuando a cualquier niño le preguntas qué quiere ser de mayor, existen múltiples respuestas. Una de las mías era: “Quiero ser catador de helados”.

Así que me puse a la obra, y con mucho esfuerzo y tenacidad he estudiado durante años el noble arte de probar helados. Y tras mucha deliberación, lo tengo claro: soy team Nestlé (Camy). Sin lugar a duda.

Lo siento amigos de Frigo, Khaleesi para todos y demás compañías, pero no tenéis nada que hacer contra la santísima trinidad de los helados: Mikolapiz, Chochoclak y el grandioso Maxibon.

El Mikolapiz es el helado de mi infancia.

No creo que exista un sabor que me evoque tantos recuerdos de mis años mozos como lo hace un poco de esa vainilla deslizándose por mi paladar. Y ya no hablemos de la mina de chocolate que tiene este particular lápiz. Cuando estás llegando al último bocado y aquello se convierte en una intensa pepita… Por favor, no existe una sensación similar.

 

El Chococlak es el mejor helado en relación calidad-precio de la historia. Es felicidad enfrascada por 1 euro.

En cierto modo parece el hermano mayor del Mikolapiz. También es de vainilla y tiene una lengua de chocolate. Pero este helado lleva una chupa de cuero del mejor chocolate que podríais encontrar a ese precio. Además, la lengua que tiene es muy diferente. La mina del Mikolapiz tiene un sabor crujiente y explosivo, mientras que la lengua del Chochoclak es más suave y melosa. Te acaricia las papilas gustativas y les da un abrazo. Es amable y cariñosa. Te trata bien. Y por eso le querré eternamente a mi lado.

 

Y por último está el mejor helado de todos los tiempos. He sido embajador de este helado desde que tengo uso de razón. Soy tan fanboy de el que por mi 20 cumpleaños mis amigos me regalaron varias cajas para que me callase. Sí, estamos hablando del grandioso y suntuoso Maxibon.

El helado de la doble esencia. Por un lado el mejor sándwich que puedas probar. Por el otro, el mejor chocolate con avellanas que ha cubierto una nata en su historia. Comer un Maxibon es una religión y no permitiré que ningún pagano lo coma mal. Os explicaré cómo se hace.

Lo primero es sacarlo del congelador. Necesitamos hacerlo con cuidado, pues tal material es demasiado valioso. Lo ponemos encima de la mesa, y lo dejamos reposar tres minutos y medio.Esto hará que pierda ese frío extremo y sus cualidades comiencen a aflorar.

A continuación, con mucho tacto, quitamos el envoltorio. El helado no debe mostrar casi ningún cristal de hielo o golpes en su majestuoso físico. Lo asimos con una mano por la parte del sándwich y le damos un mordisco de bienvenida a la parte del chocolate. Esto no es negociable. El Maxibon se come empezando por la parte del chocolate. No hay nada que discutir. Es así.

Y nada de comerse todo el chocolate de golpe y luego comenzar con la nata. No. La magia de la vida consiste en el contraste y la mezcla de sabores. Tenemos que ir probando un trocito de chocolate y acompañarlo con su correspondiente fracción de nata. Si no, estaremos malgastando las potencialidades de esta joya culinaria.

Cuando estemos terminando la parte de chocolate, el sándwich habrá comenzado a derretirse ligeramente. Bingo. Es exactamente lo que necesitábamos. La galleta necesita un periodo de adaptación para adquirir el punto exacto. De haber comenzado comiendo la galleta, estaría dura e insípida. Cada mordisco sería violento, ya que estamos intentando desgarrar y arrancar algo que todavía no está listo para ser catado. Así que debemos darle su tiempo de preparación mientras comemos la otra parte.

Pero ahora sí. Ahora ya está listo. Cogemos la parte de la galleta y comenzamos a comerla. Al empezar a derretirse el gusto es mucho más suave y esponjoso. Podemos incluso apretar ligeramente con las yemas de los dedos y ver como la nata sobresale. Ese mordisco será el mejor.

Y ya está. Lo termináis y sonreís. Habéis comido el mejor helado de la historia de una forma exitosa.

Me llamo Samuel Vargas, alias Dandumn, y hoy me he imaginado siendo copywriter y asesor de contenido para Helados Nestlé. Asimismo he sido ordenado por la Reina Isabel II como Caballero de la Gran Cruz Maxibon.

Puedes contactar conmigo para cualquier cosa. Te informaré encantando sobre el apasionante mundo de la heladería 😀

 

VIII: No puedo conseguir los trabajos que me gustaría, pero sí puedo imaginarme cómo serían.

Me angustia el hecho de no poder conseguir un trabajo que me haga ilusión a día de hoy. Estudié magisterio y psicopedagogía, pero ahora mismo, con 24 años, siento que hay muchas cosas que intentar antes de dedicarme a mi profesión. Así que en el 2015 decidí aparcar las oposiciones y hacer lo que realmente quería.

Un año y medio después, aquí estoy. He entrenado durante un par de meses a un equipo que competía en la Liga de Videojuegos Profesional, escrito un libro, estudiado un montón de psicología social y copywriting y visitado varios países. Fue divertido y liberador.

Eso sí, trabajo sigo sin tener. Y la perspectiva de vivir bajo un puente comienza a aflorar en mi mente con bastante fuerza.

Si no tienes experiencia, no tienes trabajo. Si no tienes trabajo, no tienes experiencia. Y  resulta mucho más difícil si quiero trabajar en algo de lo que no tengo estudios oficiales. Pero entonces, un sueño absurdo me encendió la bombilla. No un sueño entendido como una ilusión futura. Digo un sueño de verdad, mientras estaba dormido.

Hace una semana soñé que Hacendado patrocinaba mis siguientes libros. Una idea grandiosa, aunque un tanto improbable. Me desperté riéndome de la situación, pero con un buen sabor de boca.

Y tras varios días pensando, llegué a una conclusión: es verdad que no voy a conseguir el trabajo que quiera en la empresa que quiera. Pero nadie puede prohibir que me imagine cómo sería. Y eso es exactamente lo que voy a hacer.

Durante los próximos 15 días os contaré mi experiencia inventada en mis trabajos soñados. En mi mente puedo ser lo que quiera 😀

Así que, vamos a trabajar en puestos imaginarios y posiciones a veces inexistentes. Uno cada día.

¡Let’s do this!

Iniciativa literaria a favor de los animales.

El día 9 de Abril organizaré una Iniciativa Literaria para intentar ayudar a los animales.

La organización a la que va dirigida esta iniciativa es Apadan, una protectora de animales gallega. Actualmente tienen 120 perros abandonados a su cuidado y trabajan todos los días para encontrarles un hogar. También ayudan a un sinfín de gatos. Nadie cobra, solo hay voluntarias (según leí un 95% son mujeres). Y por si fuera poco, tienen la página web más bonita de la historia.

Visitad www.apadan.net. En serio, es la mejor web de una protectora de animales que he visto en mi vida. Cada perro tiene su nombre, su ficha, una foto y una descripción de historia. De su vida. Algunos llevan décadas con ellos. Y hasta tienen una sección en la que recuerdan a aquellos que han muerto mientras esperaban por una familia <3

Pero bueno, vayamos al grano. El 9 de Abril tenemos un plan. Es bastante simple:

1. Por cada persona que ponga un tuit con una frase/reflexión sobre un libro, yo donaré 10 céntimos a Apadan. Os doy total libertad. Solo tenéis que poner un tuit con algo que os haya marcado o inspirado. Puede ser una cita textual o una reflexión personal. Lo que se os ocurra. Sorprendedme.

2. Por cada persona que ponga un tuit con una frase/reflexión del libro Leyendas y Elementos: La Ciudad del Fuego Eterno, yo donaré 50 céntimos a Apadan. Lo mismo que lo anterior. Lo que se os ocurra.

Os estaréis preguntando qué libro es este último. Es un libro de género fantástico, que podéis descargar gratis desde www.leyendasyelementos.com
Yo soy el autor y me haría mucha ilusión que le dieseis una oportunidad. Si el día de la iniciativa lo utilizáis, donaré cinco veces más dinero que con cualquier otro.

En efecto, no os estoy pidiendo que donéis. Os estoy pidiendo que leáis. No tenéis que inscribiros en nada, ni seguirme en Twitter para participar, ni las típicas historias que se hacen. Pero sí agradecería que le dieses difusión a esta iniciativa. Cuanto más apoyo me deis, más vaciaré mi hucha. Y más os lo agradecerá Apadan.

Eso sí, hay 2 reglas:

1. No se aceptan spoilers. Por motivos evidentes, no está permitido destripar ningún libro por Twitter. Cualquiera podría leer algo y le chafaríamos el día.

2. El hashtag que usaremos el día 9 de Abril será  #LeyendasyAnimales. Ahí nos encontraremos y podremos leer los tuits de las otras personas que participen.

Y nada más. Cada persona puede tuitear las veces que quiera, pero solo donaré un máximo de 60 céntimos por persona: si habla de un libro cualquiera, donaré 10 céntimos. Si habla de Leyendas y Elementos – La Ciudad del Fuego Eterno, donaré 50 céntimos. Si habla de ambos, 60 ct.

Podéis poner una imagen o dividirlo en varios tuits si el límite de caracteres os molesta. Sed creativos.

No tengo ni idea de que saldrá de aquí, pero entended que si esto se nos va de las manos, en algún momento tendré que parar. Mis ahorros no son ilimitados.

Cuando todo termine, haré una lista con los libros que más han contribuido a ayudar a los animales y cuánto dinero “han donado”. Si es viable, también lo haré con personas. Aquellos y aquellas que más os involucréis tendréis vuestro reconocimiento en algún lugar de mi web/blog.
Muchas gracias,
@Dandumn

VII: Musicoescritura. Historias de amor con Ed Sheeran.

La música es capaz de transmitir mucho más de lo que otros lenguajes pueden. Dentro de sus notas y acordes podemos encontrar diversidad de emociones, sentimientos y sensaciones. Este es un texto experimental, en el que juego con la música y la escritura.
Para leerlo es necesario que escuches de fondo Photograph, de Ed Sheeran (con un volumen tenue).
Si no conoces la canción, no tiene mucho sentido que leas este texto experimental. Si la conoces, puedes ponerla y empezar a leer. De esta forma, es posible que el significado de las palabras aquí escritas se vea potenciado.
Es mejor que estés en un sitio tranquilo. Pon la canción, deja pasar 15 segundos y comienza a leer.

Historias de amor con Ed Sheeran

Ed tiene razón. El amor puede doler. Vaya que si puede doler. Y es que existen demasiadas historias. Historias que nadie conoce.

Está la historia de aquella chica que solo sonreía cuando le veía. En su garganta surgía un nudo y en su estómago mariposas. Pero nunca se atrevió a decir la verdad. Y él no se esforzó en buscarla. Pasaron los meses y los ojos de la chica comenzaron a apagarse, pues nunca lograban encontrarse con aquella mirada. Sin embargo, en su boca siempre permaneció una sonrisa. Lo malo de aquella sonrisa fue que nunca se apagó. Nunca logró superar el miedo que surgía en su interior ante el hecho de despegar sus labios para hablar. Y hoy en día todavía necesita cambiar de acera cuando se cruza con él. No podría soportar tener la oportunidad de mirarlo directamente a los ojos. Nunca la tuvo. Y nunca la tendrá.

También está la historia de aquel chico soñador. Nunca creyó que podrían estar juntos, ni siquiera después de estar con ella. Se sentía inferior, como un muñeco de trapo a su lado. Por más que ella insistiese diciéndole todo lo que valía o los motivos por los que le amaba, él nunca terminaba de creerla. Hasta el día en que dejó de quererla.

Y ahora, se arrepiente de todo. Cada noche, antes de dormir, piensa en ella. Daría su vida por pasar un día más a su lado. Pero el único consuelo que le queda es una foto desgastada. Una foto que siempre lleva consigo, en el bolsillo derecho de sus maltrechos vaqueros.

También está la historia de aquella chica del sur. Su amor vivía en la otra punta del país. La distancia resultaba dura, pero lograban hacerlo. La chica del norte trabajaba a la vez que estudiaba. La chica del sur ahorraba a la vez que peleaba. Estaba enferma. Demasiado enferma. Pero una vez al mes podía subir al norte. Su chica la esperaba en casa. Y en ese momento, un abrazo lograba apartar todas las penas de su agotado corazón.

Lo malo fue que nadie sabía la verdad sobre aquella chica. Solo ella sabía el motivo por el que iba al norte. Y cuando las cosas se pusieron feas, no pudo volver. Tampoco tuvo las fuerzas suficientes para explicarle al mundo lo que realmente ocurría. Así que su chica no pudo venir.

Nunca más volvió a abrazarla. Pero mientras cerraba los ojos, por última vez, fue ella quien ocupó los últimos pensamientos de su consciencia.

Pero no todo es dolor. Ed Sheeran también nos cuenta que lo bueno del amor es que puede curar. Puede aliviar. Puede dar la vida.

Está la historia de aquel chico que se había mudado a la ciudad. Le resultaba imposible encajar allí. Todo era diferente. Todo era demasiado grande. Todo era una mierda. Lo más interesante de sus días solían ser las conversaciones que escuchaba en el metro, cuando regresaba a casa, agotado. Se ponía los cascos y pasaba con lentitud las páginas de su libro, intentando fingir que vivía en un mundo aparte. La realidad era que añoraba formar parte de un grupo, pero simplemente no podía. O al menos eso creía, hasta que escuchó aquella risa. Aquella risa entró directamente hasta su cerebro. Hasta su alma. No pudo evitarlo y giró la cabeza con brusquedad. Y sus miradas se encontraron un segundo.

Agobiado por la situación, se bajó en la siguiente parada. Caminaría hasta su casa, mientras el frío del invierno se encargaba de borrar aquel molesto rubor que todavía teñía sus mejillas. Lo que no creía es que aquella dulce voz volvería a sonar a sus espaldas. Ahora pudo reconocerla. Habían coincidido en la biblioteca. Y también en la universidad. Ella se acercó y agarró el libro. Al parecer lo había seguido gracias a el. También era su favorito.  Caminaron juntos durante un buen rato, hablando sobre las historias que encerraban aquellas páginas. Se despidieron en el portal de su piso, pues ella vivía en la misma calle.

Y tras otras diez casualidades, el chico se convirtió en la persona más feliz de la ciudad. O del planeta. Sería imposible no serlo mientras se preparaba para verla, una vez más. Mientras caminaba hacia su casa para quedar con ella y con sus nuevos amigos, un día más. Mientras soñaba con besarla… una noche más.

También está la historia de aquella chica. Tímida y responsable, estudiaba hasta quedarse sin yemas en los dedos. Quería aprobar e ir a la graduación con los demás. Era uno de sus sueños. Y así fue como le conoció, en el braille de fin de curso. Él también había sido una de las mejores notas de su promoción. Todavía recuerda con nitidez la primera vez que pudo tocar su rostro. Los nervios le jugaron una mala pasada y no pudo disfrutarlo tanto como habría querido. De todas formas, para ella era perfecto. Tal y como lo había imaginado.

Se convirtieron en uña y carne desde aquel mismo día. Era imposible verlos separados. Y pese a que todo parecían obstáculos en su camino, lograron cumplir otro de sus sueños: vivir una vida normal. No querían depender de nadie. Ninguno de los dos lo soportaba. Así que, juntos, hicieron frente a todas las adversidades del día a día. Y lo consiguieron. En treinta años de relación, nunca atravesaron ningún bache. Siempre se apoyaron y cuidaron mutuamente. Era como si el universo los hubiera creado para complementarse. Era un amor puro y sincero. Un verdadero amor ciego.

Y por último está la historia de aquel chico. Aquel chico llevaba durmiéndose demasiado tiempo creyendo que mañana iba a ser el día. Mañana encontraría el coraje y daría el primer paso. Se pasaba horas imaginando el momento en su mente. Imaginando las palabras. Imaginando cómo reaccionaba. Pero se despertaba y todo se difuminaba. El miedo desterraba su valentía cada vez que la veía. Entonces pensaba que solo necesitaba un día más. Solo un día más.

Así, dejó pasar cuarenta y nueve días. Hasta que entendió que nunca tendría el valor suficiente. Entonces comenzó a alejarse de ella. Comenzó a ignorarla. Sus noches dejaron de ser el momento en el que surgían ideas sobre cómo abrazarla. Ahora solo brotaban lágrimas intentando olvidarla. Pasaron los días. Pasaron las semanas. Pero justo cuando estaba a punto de pasar página, volvió a verla. Y aquella mirada lo destrozó. Algo le pasaba. Entonces, todo el miedo que había acumulado durante meses, desapareció de su mente. Avanzó hacia ella y dijo lo que siempre había querido decir:

— ¿Te apetece que hablemos?

Y resultó ser que sí. Sí que le apetecía hablar. Él no era el único que no dormía por las noches. Él no era el único que tenía miedo. Y mientras la rodeaba con sus brazos, lo entendió:

El no era el único que había pasado cuarenta y nueve días buscando un abrazo.

Hay algo que no debería estar permitido. En algún manual para entender la vida, debería estar escrito que no. Que no vale.

No vale no haber amado por no haberse armado de valor.

 

 

 

VI: Esas personas que no saben transmitir con sus mensajes de texto (Profesor enfurecido)

Este tipo de artículos pertenecerán a una serie llamada “Profesor enfurecido” o “Maestro rager” o alguna cosa por el estilo. Básicamente os hablaré sobre cosas que me pongan de los nervios. Y hoy toca la GENTE QUE NO SABE ESCRIBIR/TRANSMITIR EN UN CHAT (Whatsapp, Facebook, Twitter…)

Conversación ficticia que todos y todas habéis sufrido:

+ ¡Ey tíoo! Vaya fiestón ayer, madre mía. Lo diste todo xDDD ¿Tenemos que repetir, eh?

-si jejeje

+La semana que viene vamos a salir de nuevo, si te apetece venir me avisas  😀

-Vale.

¿Qué le pasa a la gente que responde así?

Es decir, este es un ejemplo inventado, pero me han pasado cosas parecidas un montón de veces. Personas que en la vida real gritan, se ríen, son unas maravillosas personas, son hiperactivos… yo que sé. Y después hablas con ellos por cualquier medio escrito y parecen jodidas magdalenas con patas. Son una persona totalmente diferente.

Pues bien, al final me he cansado de que no sepáis transmitir vuestra personalidad/sentimientos mediante las palabras. Así que, aquí tenéis cuatro reglas básicas de convivencia a la hora de escribir. Os aseguro que os convertirán en alguien mucho más agradable.

Regla número 1: No respondas a todo con monosílabos

En serio, no hay cosa más desagradable que estar hablando con una persona que solo responde con monosílabos.  La gente normal responde con monosílabos por dos motivos: uno, que esté ocupada. Dos, que el tema no le interese.

Pero es que hay gente que escribe con monosílabos porque realmente escribe así. Y esto es muy grave, no puede ser permitido. Elaborad un poco vuestras frases por favor. Elevará varios rangos vuestro estatus social.

Regla número 2: Utiliza recursos que añadan matices al lenguaje.

El lenguaje escrito tiene una peculiaridad: si no sabes transmitir, todo lo que digas va a sonar MUY borde.

+¿Te apetece que lleve pizzas para cenar? Ya me pagarás luego ^^

-Ok.

¿En serio? ¿Te está ofreciendo pizzas y le respondes con un puñetero “Ok”? Quizá hayas gritado “Ok” en la vida real con una entonación desbordante de alegría, pero la persona que está leyendo tu “Ok” de mierda estará dolida por tu falta de colaboración y entusiasmo.

Hay decenas de pequeños trucos que hacen más agradable el lenguaje escrito. Algunos son:

-Usa algún emoticono. Con sentido.

De vez en cuando, por favor, no a cada frase que escribas. Si pones 7 emoticonos seguidos en la misma frase te parecerás a una abuela que lleva diez días utilizando whatsapp. Ejemplo: Ok. —> Ok 😀  Muchísimo mejor.

Juega con una sutil repetición de las vocales.

Cuando te alegras de corazón de ver a alguien, escribes ¡Holaa!, no Hola.

Cuando te despides de alguien genial dices Chaaao, no Chao.

Cuando lloras de ilusión dices Siii, no Sí.

Lo mismo que el punto anterior. En su justa medida denota alegría, ilusión y buen rollo. Si te pasas te conviertes en gilipollas. ¡Holaa! está bien, pero Holaaaaaaaaa es de prepúber usando tuenti.

-Ríete con dignidad, por favor.

Jejejejejeje-> risa falsa/estúpida. No la uses.

Jajaja->aceptable

xD->Está bien. Suaviza cualquier cosa que digas (Cabrón, suena mal. Cabrón xD, ya no pasa nada)

xd-> No me gusta. Está estreñida la risa o qué coño pasa.

xDDDD->me has sacado una sonrisilla

JAJAJA-> me has hecho gracia. De verdad. Te quiero.

Hahahaha-> no vayas de anglosajón, espabilado.

Jijijiji-> Que pillín eres, ¿no? Fuck off.

 

Regla número 3: Estructura tus frases

Esto es importante. Yo tengo el oscuro vicio de dividir mucho las frases. Y no está bien.

No hables así:

– Ey

– Holaa

:)

– ¿Qué tal?

+ Bieeen

Mejor:

– Ey, ¡hola! 😀
– ¿Qué tal?

+ Bieeen

Y lo mismo a la inversa. No mandéis párrafos de 4 frases. Asustan a la vista y es posible que la otra persona lleve esperando 2 minutos mientras tu puto Whatsapp pone “Escribiendo…”.

Regla número 4: Adáptate al contexto

No hablas con la misma entonación ni utilizas el mismo lenguaje en todas las situaciones de tu vida. Pues escribiendo es igual, cojones.

Si estás mandando un email importante, adquiere un tono protocolario.

Si estás charlando con un colega, permítete licencias y di tonterías.

Si estás intentando ligar, no hables como un cenutrio.

 

Pues eso.

Salud y paz.

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